¿Cuáles son los aportes de la ciencia auxiliares frente al amor humano?

 

El hombre es imagen de Dios porque es participe en su misma divinidad de Dios, fue creado y compartido con él, la misma divinidad de Dios, y es colocado en medio de la creación de Dios y concedido una responsabilidad de tomar el mando sobre el resto de la creación, Tabet (s.f.) dice: “el alto grado de participación de la perfección divina que el hombre goza y la especial dignidad que Dios le confirió al colocarle sobre el resto de los seres creados. Esto justifica el que la tradición patrística lo haya considerado un dato bíblico central en la exposición teológica del misterio del hombre (p. 557). El hombre tiene esa gran misión de ser partícipe de cuidado de la creación de Dios, con la cual, el hombre goza de ese amor muto con Dios como imagen de Dios.

 


En Jesús, Dios en cuanto tal no se hizo visible. Sin embargo, mostró el único camino que nos puede llevar con seguridad a él. El mensaje de Jesús consiste en afirmar que nada se adelanta en querer conocer a Dios en sí mismo, directamente. La única manera de saber algo con respecto de él, es a través de Jesús. Quien está en el camino de los discípulos aprende a conocer a Dios. Quien ve y contempla con ojos limpios a Jesús, entenderá todo lo que se puede entender de Dios en este mundo. "El es imagen de Dios invisible" (Col 1,15); el único que con toda verdad puede darlo a conocer (Jn 1,18). La atrevida petición de Felipe: "Señor, preséntanos al Padre; con eso nos basta" (Jn 14,8), expresa la más profunda aspiración de la humanidad en busca de Dios. Y la respuesta de Jesús asegura que esta aspiración ya puede ser colmada: "Quien me ve a mí, está viendo al Padre" (Jn 14,9). Este es el único "camino" para poder conocer y llegar a Dios. Esta es la "verdad" de Jesús: "Nadie se acerca al Padre sino por mí; si ustedes me conocen a mí, conocerán también a mi Padre" (Jn 14,7). Esta es justamente la "vida" que él viene a darnos. El hombre Jesús es la imagen pura y fiel del Dios invisible. Toda su existencia humana tiende a hacer ver al Padre. En Jesús se da a los hombres la manifestación plena e irrepetible de Dios. Si todo hombre es imagen de Dios, Jesús es de modo único la imagen de Dios. Por su medio Dios se ha hecho presente entre nosotros de un modo nuevo y único. Jesús no es un hombre en quien se da una presencia de Dios distinta a él, como si estuviese poseído por Dios, sino que el mismo hombre Jesús es la presencia y revelación de Dios. En todas sus palabras y acciones tomamos conciencia de lo que Dios es para nosotros: amor y perdón, denuncia y exigencia, donación y presencia, elección y envío, compromiso y fuerza.

 

Hombre, imagen divina

La imagen divina está presente en todo hombre. Resplandece en la comunión de las personas a semejanza de la unión de las personas divinas entre sí. Dotada de un alma “espiritual e inmortal”, la persona humana es la “única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma”. Desde su concepción está destinada a la bienaventuranza eterna.” La persona humana participa de la luz y la fuerza del Espíritu divino. Por la razón es capaz de comprender el orden de las cosas establecido por el Creador. Por su voluntad es capaz de dirigirse por sí misma a su bien verdadero. Encuentra su perfección en la búsqueda y el amor de la verdad y del bien. En virtud de su alma y de sus potencias espirituales de entendimiento y de voluntad, el hombre está dotado de libertad, “signo eminente de la imagen divina”. Mediante su razón, el hombre conoce la voz de Dios que le impulsa “a hacer el bien y a evitar el mal”. Todo hombre debe seguir esta ley que resuena en la conciencia y que se realiza en el amor de Dios y del prójimo. El ejercicio de la vida moral proclama la dignidad de la persona humana. Pablo VI (1965) dice:

La Biblia nos enseña que el hombre ha sido creado "a imagen de Dios", con capacidad para conocer y amar a su Creador, y que por Dios ha sido constituido señor de la entera creación visible para gobernarla y usarla glorificando a Dios […] Desde el principio los hizo hombre y mujer (Gen l,27). Esta sociedad de hombre y mujer es la expresión primera de la comunión de personas humanas. El hombre es, en efecto, por su íntima naturaleza, un ser social, y no puede vivir ni desplegar sus cualidades sin relacionarse con los demás (No. 12).

Por lo tanto, el hombre en ser imagen de Dios es una vivencia del verdadero amor eterno de Dios con la humanidad, no solo un hombre sino forma parte de la divinidad de Dios porque es imagen por su característica de un ser inteligente, en el mensaje del santo padre Juan Pablo II (1996) recuerda a los miembros de la academia pontificia de ciencias diciendo:

El Magisterio de la Iglesia está interesado directamente en la cuestión de la evolución, porque influye en la concepción del hombre, acerca del cual la Revelación nos enseña que fue creado a imagen y semejanza de Dios (cf. Gn 1, 28-29) […] el hombre es «la única criatura en la tierra a la que Dios ha amado por sí misma» (n. 24). En otras palabras, el hombre no debería subordinarse, como simple medio o mero instrumento, ni a la especie ni a la sociedad; tiene valor por sí mismo. Es una persona. Por su inteligencia y su voluntad,  es capaz de entrar en relación de comunión, de solidaridad y de entrega de sí con sus semejantes (p.2).

El aporte de las ciencias auxiliares

El hombre es imagen de Dios forma parte del ser trascendente, con su ser desde el conocimiento científico es la muestra de un amor de la trasmisión de la generación de conocimiento en el ser humano, la cual, la Iglesia,  Lonzano (2016) lo cataloga diciendo:

la epistemología trata de la génesis y la estructura del conocimiento científico como una forma de entender los procesos que se dan en la generación del conocimiento. La mirada epistemológica no busca principios dogmáticos y leyes inquebrantables o impuestas para llegar al conocimiento, sino la reflexión sobre los procesos de producción del conocimiento (p. 4).




El hombre es parte de la naturaleza de Dios con el ser de imagen y semejanza de Dios, por lo cual, comparte su ser divino con lo humano con su misma experimentación del hombre colabora y descubre muchas entendimiento en ser imagen y semejanza de Dios: “En esa visión empirista clásica, el método científico […] es entendido básicamente, como “un método inductivo para el descubrimiento de las leyes y los fenómenos de la naturaleza” (Lozano, 2016, p. 5). Es así, los fenómenos naturales es intrínsecamente  revelado a través del ser humano como una evidencia del amor de Dios.




El hombre el ser imagen de Dios participa en el conocimiento científico para servir a los demás hombres. Por tanto, el progreso técnico forma parte de la participación activa de la humanidad con el amor a creación de las cosas, Lonzano (2016) menciona:

el avance innegable y constante del conocimiento científico. Así, “el mismo Bacon adivinó de un modo notable el progreso técnico que se acercaba, un progreso que él confiaba que había de servir al hombre y a la cultura humana” […] la ciencia es un conjunto de enunciados universalmente aceptados, principios, leyes y teorías que se obtiene de otro conjunto de enunciados observacionales particulares realizados sobre un mundo realmente existente (pp. 5-6).



La cultura humana es parte de revelación del amor de Dios donde hace referencia de su ser trascendente presente y cercano con la humanidad a base de su experimentación y en el desarrollo de la experiencia, aun mas, con el progreso técnico que el mismo hombre se encarga es una muestra de la vivencia del amor hacia la creación con el resto de la naturaleza del hombre.



El hombre desde la realidad como fuente de la sociedad, es un compartir de la existencia del ser en el ser humano, la cual, es la semilla de una sociedad desde la decisión de Dios del Gn 1, “Hagamos al hombre”. Por esta, misma esencia del ser trascendente reconoce Lonzano (2016) diciendo: “el análisis sociológico de la ciencia […] para señalar al respecto que la noción de campo “es un universo intermediario entre el conjunto de la sociedad y los agentes, y en el que están insertos los individuos” (p.11). 


La persona human es un ser integral y con sus características especifica, así mismo, con su especialidad una e irrepetible, Versaldi (2019) en los escritos sobre el estudio de « varón y mujer los creó » para una vía de diálogo sobre la cuestión del gender en la educación expone: “Verdaderamente, en el sexo radican las notas características que constituyen a las personas como hombres y mujeres en el plano biológico, psicológico y espiritual, teniendo así mucha parte en su evolución individual y en su inserción en la sociedad (No. 4).



La persona humana en el aspecto psicológico la presencia del amor en todo su ser, es una apspecto muy compleja. Ya que sus manifestaciones emocionales y sentimientos lo manifiesta diversas formas, conforme el estado de animo hace reflejar externamente su mundo interior, Pinto (2012) recalca en sus escritos en la psicología del amor:

Las personas capaces de asumir un oficio al servicio de los demás poseer una  personalidad altruista . Los rasgos de estas personas son: empatía, creencia en un mundo justo, responsabilidad social, generosidad predominante sobre el egoísmo.  Quien define el amor más allá del vínculo conyugal es Erich Fromm cuando explica  What El amor es la preocupación activa por la vida y el crecimiento de lo que  amamos. Cuando falta tal preocupación activa, no hay amor. La esencia del amor es “Hacer crecer”, El amor y el ayudar a crecer son inseparables, es posible denominar  trabajo a ese afán de desear que el otro sea lo que puede ser, por lo tanto, se ama  aquello por lo que se trabaja, y se trabaja por lo que se ama (Fromm, 1987) (Pinto, 201p. 23). 

La pedagogía ayuda al ser humano en expresar su mundo interior en el desarrollo de sus saberes que tiene como criatura racional, sus reflexiones lo estructura de forma con sus técnicas y formas en la manifestación de su amor, Pinto (2012) dice: la tarea específica de la educación a el amor humano – « teniendo en cuenta el progreso de la psicología, de la pedagogía y de la didáctica »60 – se requiere a los formadores « una preparación psico-peda­gógica adaptada y seria, que le permita captar situaciones particulares que requieren una especial solicitud» (No. 50).


Bibliografía

 

Mariano (2018). Encuentro recuperado de: file:///C:/Users/Hewlett%20Packard/Desktop/amor%20humano/Cauriensia142019557-580.pdf

 

Tabet, M. (2019). Imagen de Dios. Recuerpado de: https://dadun.unav.edu/bitstream/10171/5949/1/MIGUEL%20A.%20TABET.pdf

 

Ciencia (2017). Ciencia el hombre humano. Recueprado de: https://www.scielo.sa.cr/pdf/aie/v16n1/1409-4703-aie-16-01-00403.pdf

 

 

Ramirez, M (2019). Cientificos sobre el imagen y semejanza de Dios. Recuperado de: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1025-55832009000300011

Pinto, B, (2012). Psicología del amor. [Archivo PDF] Recuperado de: https://www.researchgate.net/publication/256791293_Psicologia_del_amor

Versaldi, G. (2019). Varón y mujer los creo. [Archivo PDF] recuperado de: http://www.educatio.va/content/dam/cec/Documenti/19_0998_SPAGNOLO.pdf



 

 


 

 

 

 

 

 


Comentarios

  1. Hola Antonio

    No lo había pensado, pero creo que a pesar de que Dios es Amor, como nos lo dice San Juan, la cualidad que más reflejamos los seres humanos, con relación a Dios, es voluntad-libertad, puesto que como nos decía el profesor, esa cualidad es la que nos permite decir “no”, que paradójicamente fue lo que nos llevó como género humano, a caer en el pecado

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  2. Juan es una tema muy profundo hablar sobre "Dios es Amor", la invitación es reconocer la presencia de Dios en la misma historia de cada uno, a pesar de la realidad que vive uno pero él siempre va y esta con la humanidad, el concilio rescato muy bien, Martinez, (2002). Capitulo VII El hombre, Imagen de Dios profundiza diciendo: "El Concilio Vaticano II, sin tratar directamente el tema, se ha hecho eco de él, sobre todo en la constitución Gaudium et spes. El hombre es imagen de Dios, en cuanto capaz de conocer y amar a Dios, y en su señorío sobre el mundo (12). A él le compete por ser imagen construir el mundo en colaboración con el Creador (34). En esta característica fundamental del hombre está el fundamento de la dignidad humana sin distinción de razas y pueblos (p. 104).

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